El Hijo Creador, morador de su Galaxia en lo recóndito de la Eternidad su Templo de Paz, su Ciudad Paz. Allí contiene el influjo del Padre Eterno YAHVAH.
La Belleza de su Cosmos, su Galaxia, palpitante de Ciclos espacio-temporales. Sus bellas moradas azules de sus primeros Hijos Eternos, sus templos preciosos, arquetípicos y perennes.
Cual Arquitectos Cósmicos Elohim el Cuerpo Magno de poder creador, tal cual Obrero Maestro, ellos crearon el Mundo de la Galaxia, nuestro Cosmos, diseñado en perfección matemática, los cauces de Espíritu, los canales y ríos de Luz, la Red sustancial y de fuente origen, los caminos de los astros, sus conductos primigenios, todo en maravillosa armonía celeste.
Elohim el Dios Creador, el Hijo, su fuerza uraniana, preciosa y azul, tal cual belleza y creatividad divina y elevada. Los hijos hermosos, bellos y perfectos, radiantes y llenos de fuego vibrante devorador.
¡Oh Elohim, tus hijos más pequeños en espacio-tiempo de la Creación te conocerán! ¡Se librarán de su Oscuras Sombras que lo tienen perdido de tu Magna Luz!
¡Oh YAHVAH, si tan sólo el Hombre pudiera ver que no estás tan lejos! Entonces tu Luz moraría en la Tierra, y en ella tu Ciudad de Paz se establecería.
Los hombres han profanado tu Templo, sus oscuras sombras lo han extraviado, tu Cosmos en la Tierra está invadido por el horrible sacrilegio.
¡¿Cuando caerá Leviatán?!!¿Cuando caerá la horrible Bestia?!
Leviatán, el horrendo monstruo, el Dragón que rodea las carnes de los hombres, tus hijos primitivos, ¡sálvalos YAHVAH!¡levántalos!¡resucítalos!, están muertos en espíritu, ¡levántalos! ¡despiértalos de su sueño mortal!
¡Oh! ¡si tan solo acercaran a tí! Ninguna amargura viviría en su tiempo.
Tu Ciudad amada, en el Cielo, es bella y preciosa, tu Galaxia cual réplica del Universo, cual la Jerusalén Excelsa y Altísima Universal.
Tu Cosmos es eterno, latiendo por millones al unísono, la joya Vía Láctea del Universo, una joya preciosa, valiosísima. El Padre cuán enamorado de las obras de su Hijo el amado.
¡Levántate Tierra, despierta de tu sueño mortal!
¡Levántate y libérate Adam, hijo terrestre!
¡¡Libérate de Behemot, tú tienes el don, el Cosmos de YAHVAH que vibra en tu recóndito Ser!!